Inicio > Vida y Luz > Nadie es perfecto (un imperfecto y adecuado cuento)
Muchas veces nos dedicamos a buscar la perfección en una pareja. Nuestro propio narcisismo y perfeccionismo lo proyectamos en las otras personas criticando sus fallos cuando en realidad son nuestros. Ya lo dice la filosofía oriental: “Cuando veas a un hombre bueno, síguelo; cuando veas a uno malo, mírate a ti mismo”. El amor muchas veces queda obstaculizado por la cantidad de prejuicios y dificultades que inconscientemente proyectamos hacia el mundo. Os dejo aquí un cuento sufí del famoso personaje Nasrudin.
Nasrudin conversaba con un amigo.
- Entonces, ¿Nunca pensaste en casarte?
- Sí pensé -respondió Nasrudin. -En mi juventud, resolví buscar a la mujer perfecta. Crucé el desierto, llegué a Damasco, y conocí una mujer muy espiritual y linda; pero ella no sabía nada de las cosas de este mundo.
Continué viajando, y fui a Isfahan; allí encontré una mujer que conocía el reino de la materia y el del espíritu, pero no era bonita.
Entonces resolví ir hasta El Cairo, donde cené en la casa de una moza bonita, religiosa, y conocedora de la realidad material.
- ¿Y por qué no te casaste con ella?
- ¡Ah, compañero mío! Lamentablemente ella también quería un hombre perfecto.